in

Evita: Jefa Espiritual de la Nación Argentina y Abanderada de los Humildes

¡URGENTE! Historia
¡URGENTE! Historia
Mandá esta publicación por Whatsapp ✓

Sí, todo con mayúsculas. Como se merecen los apelativos que tan merecido tienen.

Eva María Duarte, nació en Junín, en Los Toldos, el 7 de mayo de 1919 y se crío entre las necesidades y la carencia. La necesidad de libertad, de respeto y reconocimiento y la carencia de un padre.

Así y todo llegó a ser Presidenta del Partido Peronista Femenino, Presidenta de la Fundación Evita, Abanderada de los Humildes y Jefa Espiritual de la Nación.

A los 15 años decidió abrirse camino por si misma y se vino a Buenos Aires a probar suerte en el teatro, la radio y el cine. Fue Presidenta de la Asociación Radial Argentina.

En 1944 conoció al entonces Secretario de Trabajo y Previsión, Juán Domingo Perón, a causa del terremoto de San Juán.

En 1947, luego de casarse con Perón, activó y logró el Sufragio Femenino, una conquista invaluable para las mujeres argentinas.

Consiguió la Patria Potestad compartida de los hijos y la igualdad de derechos ente los cónyuges.

Fue el nexo ente Perón y los sindicatos, con el fin de consolidar los derechos de los y las trabajadoras.

Desafío a la oligarquía y a las señoras de clase alta que pretendían ser las dueñas de la beneficencia.

Se la criticó por su abierto apoyo a los homosexuales a quien cobijó sin reparos desde un principio.

Luego de renunciar a la vicepresidencia que reclamaban los descamisados, Evita comienza su deterioro físico a causa de un cáncer terminal. El 26 de julio del año 1952, Evita muere; tenía 33 años y su cuerpo fue velado en el Congreso de la Nación y en la CGT. No se conoce todavía en el mundo, una despedida tan multitudinaria y doliente.

En el ’55, el general Aramburu, profanó y secuestró su cadáver como un trofeo y por temor al poder que aún tenía entre las clases trabajadoras. Tuvieron que pasar 16 años para poder localizarlo y regresarlo a nuestro país.

EVA

Calle Florida, túnel de flores podridas. Y el pobrerío se quedo sin madre llorando entre faroles sin crespones. Llorando en cueros, para siempre, solos.

Sombríos machos de corbata negra sufrían rencorosos por decreto y el órgano por Radio del Estado hizo durar a Dios un mes o dos.

Buenos Aires de niebla y de silencio. El Barrio Norte tras las celosías encargaba a Paris rayos de sol. La cola interminable para verla y los que maldecían por si acaso no vayan esos cabecitas negras a buenaventura a una cualquiera. Flores podridas para Cleopatra. Y los grasitas con el corazón rajado, rajado en serio. Huérfanos. Silencio. Calles de invierno donde nadie pregona El Líder, Democracia, La Razón. Y Antonio Tormo calla «amémonos». Un vendaval de luto obligatorio. Escarapelas con coágulos negros. El siglo nunca vio muerte mas muerte. Pobrecitos rubíes, esmeraldas, visones ofrendados por el pueblo, sandalias de oro, sedas virreinales, vacías, arrumbadas en la noche. Y el odio entre paréntesis, rumiando venganza en sótanos y con picana. Y el amor y el dolor que eran de veras gimiendo en el cordón de la vereda. Lagrimas enjuagadas con harapos, Madrecita de los Desamparados. Silencio, que hasta el tango se murió. Orden de arriba y lagrimas de abajo. En plena juventud. No somos nada. No somos nada mas que un gran castigo. Se pintó la República de negro mientras te maquillaban y enlodaban. En los altares populares, santa. Hiena de hielo para los gorilas pero eso sí, solísima en la muerte. Y el pueblo que lloraba para siempre sin prever tu atroz peregrinaje. Con mis ojos la vi, no me vendieron esta leyenda, ni me la robaron. Días de julio del 52 ¿Qué importa donde estaba yo? No descanses en paz, alza los brazosno para el día del renunciamiento sino para juntarte a las mujeres con tu bandera redentora lavada en pólvora, resucitando. No sé quién fuiste, pero te jugaste.Torciste el Riachuelo a Plaza de Mayo, metiste a las mujeres en la historia de prepo, arrebatando los micrófonos, repartiendo venganzas y limosnas. Bruta como un diamante en un chiquero ¿Quién va a tirarte la última piedra? Quizás un día nos juntemos para invocar tu insólito coraje. Todas, las contreras, las idólatras, las madres incesantes, las rameras, las que te amaron, las que te maldijeron, las que obedientes tiran hijosa la basura de la guerra, todas las que ahora en el mundo fraternizan sublevándose contra la aniquilación.

Cuando los buitres te dejen tranquila y huyas de las estampas y el ultraje empezaremos a saber quién fuiste. Con látigo y sumisa, pasiva y compasiva, única reina que tuvimos, loca que arrebató el poder a los soldados.

Cuando juntas las reas y las monjas y las violadas en los teleteatros y las que callan pero no consienten arrebatemos la liberación para no naufragar en espejitos ni bañarnos para los ejecutivos. Cuando hagamos escándalo y justicia el tiempo habrá pasado en limpio tu prepotencia y tu martirio, hermana.

Tener agallas, como vos tuviste, fanática, leal, desenfrenada en el candor de la beneficencia pero la única que se dio el lujo de coronarse por los sumergidos. Agallas para hacer de nuevo el mundo. Tener agallas para gritar basta aunque nos amordacen con cañones.

Maria Elena Walsh

✓ Esta publicación fue creada con nuestro formulario de envío. ¿Qué esperás para publicar vos?. ¡PUBLICÁ AHORA!

Reportar

¿Qué te pareció esta publicación?

1803 puntos
Upvote Downvote

Comentarios

Responder

    One Ping

    1. Pingback:

    Deja una respuesta

    Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

    Cargando...

    0

    Escrito por Pablo Ceccarelli

    Periodista. Presidente de la Asociación de la Prensa Digital Argentina.

    Psx 20200725 203720

    Todavía nadie reclamó el premio de 235 millones de pesos del Quini 6

    Coronavirus Argentina

    Confirmaron 86 nuevas muertes y 4.814 casos en un día